
Felicia quiso expresar la exuberancia y la belleza de la naturaleza al pintar un pájaro azul y rojo posado en una rama. La obra refleja la fascinación por las aves y su papel en el ecosistema, resaltando la armonía entre el colorido plumaje y el entorno natural. El pájaro se convierte en un símbolo de la vida silvestre y la conexión con la biodiversidad.