
Felicia quiso expresar su amor y recuerdo por su madre al pintar una orquídea, una flor que tenía un significado especial para ella. La obra es un homenaje a la belleza de la naturaleza y a la conexión emocional con sus seres queridos, transmitiendo un sentimiento de amor y nostalgia en cada pincelada. La orquídea se convierte en un símbolo de aprecio y afecto hacia su madre.